En agosto del 2020 se abrió una brecha en mi cráneo. Tuve el privilegio de pasar 10 días, que cundieron como 10 meses, en el Valle de Baztán, para hacer un taller con Óliver Laxe (director de O que arde).
Vibraron muchas cosas que no tienen nombre, maneras de, miradas, sentires, pensares… innumerables matices que soy absolutamente incapaz de trasladar a la sagrada forma de la palabra.
Entre otras cosas, me aventuré a esta inmersión porque la endogamia es peligrosa en los asuntos artísticos y creativos, aprender y beber siempre de los mismos referentes y las mismas técnicas nos condena a parir cromosomas erráticos. Y, por supuesto, aprendí.
Aunque Óliver no planteó el taller como un proceso que persiguiera un producto final, lo que surgió de mí durante los últimos días del taller fue este ejercicio, con La Jetee de Chris Marker como referente.
La pieza fue seleccionada para su proyección en el NIFF, lo cual me llena humildemente de orgullo y satisfacción.

Tanto las fotografías como los sonidos, los recogí en el entorno del Valle. Gracias, Estudios Melitón, por organizar tan maravillosamente el taller «Filmando en Navarra con Óliver Laxe» en una tierra tan generosa y magnífica como la que os acoge. Espero volver muy pronto.

Gracias, también, a Óliver, animal sensible y generoso de salvajismo puro, y a mis compis de inmersión, valientes hasta más allá del aura.