Renéixer no es sólo un vino. Renéixer es una filosofía: el “renacer”, las nuevas vidas dentro de la misma y única vida, la reinvención, los ciclos, los finales que son inicios siempre.

Ilustraciones para etiquetas del vino Renéixer de Mas Igneus, con base fotográfica, a partir de ensamblajes de basurillas localizadas en la propia bodega, recreando tres de las especies de insectos que cohabitan en los viñedos de El Priorat.

Una maravillosa experiencia creativa y gustativa que repetiría sin duda alguna.

Desde Mas Igneus, una bodega ecológica de El Priorat catalán, me encargaron las ilustraciones para las etiquetas de este nuevo proyecto, y tenían que ser muy especiales. Así que nos fuimos a la propia bodega a la búsqueda y captura de basurillas (elementos u objetos abandonados al azar que encuentro por aquellos lugares que transito, y que acumulan potencial creativo) y llenamos un par de cajas, muy delicadamente, por supuesto.

Ya en el estudio, comenzó la segunda parte de la aventura Renéixer: descubrir el renacer de aquellas pequeñas piezas, jugándolas, bailándolas, ensamblándolas unas a otras para crear –o recrear– a los protagonistas de las etiquetas. La mariquita, la abeja y la “somereta” (una especie de saltamontes autóctono) fueron los animales elegidos por la propia bodega, todos ellos habitan los viñedos en perfecta armonía natural.

Y, cómo no, la tercera parte fue un estupendo brindis por el vino y con este buen vino, todo un honor y un disfrute.

La Mariquita fue creada a partir de una hoja de viña de un maravilloso color encarnado para el cuerpo, la cabeza es una especie de candado apasionante que encontré en la bodega y, para las patas, utilicé unos alambres oxidados –me encanta el drama y la vida que otorga el óxido a ciertas cosas.

La Abeja es el resultado de un paciente ensamblaje de elementos naturales: una piña como tronco, unas robustas ramas de viña por patas, el fruto de un ciprés y unas ramitas como cabeza, y unos alambres con hilos de gasas entrelazados como alas.
En Mas Igneus respetan vívamente a las abejas, polinizan y dan larga vida a las uvas que, con el tiempo, devienen en vinos.

La Somereta es una especie de saltamontes de la zona. En El Priorat están muy orgullosos porque la creían extinguida, pero desde hace unos años se ha reintroducido exitosamente.
Esta pieza está armada pacientemente con unos vegetales que, según me comentaron, son leguminosas; unas ramitas y los corazones de unas flores secas. Es la recreación más realista de todas.

Y aquí un clip el making off en 90″ del proceso creativo, grabado por Marta González, con la que también realicé el montaje del vídeo.

La música es de Jesús Díaz – Making Music in Silence.

Date2017
ClientMas Igneus
Project URLigneus.wine