Humanos, sed bienvenidos

Amfitrio

Chuang-tzu, el filósofo taoísta, escribió:

Cuando los gansos vuelan sobre el agua
y se reflejan en el agua,
los gansos no intentan proyectar su reflejo,
y el agua no tiene intención de retener su imagen.

Sed bienvenidos, humanos, a esta humilde web con vocación de lago, o de río, con vuestras hermosas alas sapiens sapiens. Sentíos en casa, cual gansos voladores. Podéis pasear este lugar en pijama, chaqué, vaqueros, o, sencillamente, desnudos de ropas. Es fácil.

Inaugurar una web es siempre emocionante, te visitan las mariposillas en el estómago, como cuando se espera a un amor en una tercera cita. No sólo contiene mis trabajos, aquí también residen secretamente mis procesos, los impulsos que me han llevado a hacer ese algo de ese modo y no de otro, los encuentros fortuitos con los elementos, las historias que éstos me han contado desde su silencio, las emociones que me han transitado al plasmarlos.

Finalmente, patossa.com ha dejado de tener una portada estática, ¡eureka! Y ha llegado cuando debía llegar, como las cosas que suceden en la vida, que va un poco a su antojo. Deseo profundamente que disfrutéis cada pequeño camino de este laberinto patosso que no necesita salidas. Podéis quedaros el tiempo que os apetezca, hay bebidas y algo de picar en el mueble bar, columpios, sofás, césped con música de chicharras y grillos, sombra de hojas de parra, brisa, mar y peces voladores. El baño está al fondo, a la derecha (es unisex). Usadlo, no es imprescindible consumición mínima.